martes, 31 de julio de 2007

Novedades. The Queers - "Munki Brain"



Ahora que se acerca su gira Española -junto a ese Survivor llamado Marky Ramone-, es un buen momento para encarar lo último de The Queers, punk rockers de pro donde los haya, quienes, a pesar de su ya dilatada trayectoria, siguen siendo capaces de sacarse de la manga joyitas como este "Munki Brain".

Ok, la fórmula de Joe Queer y sus compinches no es la más original que podemos encontrar. Lo saben. Lo sabemos. Pero eso no debe suponer un óbice para poder disfrutar de un disco de R'n'R fresco como el que nos ocupa, que de paso llena las reservas espirituales de todos aquellos que sentimos algo en algún momento por los Ramones, y es que la sombra de los falsos hermanos de Queens planea alargada a lo largo del redondo, aunque con una serie de matices que -afortunadamente- alejan a The Queers de las cientos de miles de tribute bands a los Ramones que campan a lo largo y ancho de este mundo.

Sí, la influencia de Joey, Johnny, Dee Dee y Marky es más que patente, lo que no impide a los protagonistas de este artículo facturar a su vez temas de marcada influencia "British Invasion", caso de "Im Fool", subir el volumen de las guitarras en trallazos como "Girl About Town" o "Something In My Heart", cortes de herencia Doo Woop -"I Can't Stay Mad At You"- recordarnos -en Intro, tema, guitarras y título- a los Turbonegro era Apocalypse Dudes en "Monkey In a Suit" o dar forma a canciones Surf escuela Beach Boys en "Duke Kahana" además de rendir tributo al cerebro de los Californianos en la final "Brian Wilson".

Aunque hay más, mucho más en este redondo, del que se podría decir -ahorrándome toda la palabrería desplegada hasta el momento- que es una bendición para todos aquellos que llevamos el legado de los reyes del Punk Rock muy dentro.

domingo, 29 de julio de 2007

Old Good Times. Zodiac Mindwarp & The Love Reaction - Tattooed Beat Messiah (1988)


Tras la saturación de bandas escandinavas que se podía apreciar en entradas anteriores me decidí por rescatar el siempre efectivo "Tattooed Beat Messiah", primer -y mejor- trabajo de los siempre infravalorados Zodiac Mindwarp. Lo cierto es que, desde que monté Rock n' Roll Survivors sabía que tarde o temprano acabaría hablando de esta banda de grasientos moteros cósmicos que el diseñador gráfico Londinense Mark Manning -a.k.a Zodiac Mindwarp- se sacó de la manga en el ocaso de la década de los 80's, cuando las bandas Sleazys del otro lado del atlántico se encontraban en dique seco pasando el testigo a insignes nombres ingleses, caso de Tyla y sus Dogs D'amour, The Quireboys o The Almighty.
Y en este contexto surgió la banda que nos ocupa, luciendo su sempiterna imagen de cuero negro, su pinta de tíos sucios y su iconografía Germánica. Forzosamente, una banda tan descaradamente tópica resultaba original como la que más.

Pese a que se suele clasificar la música de Zodiac Mindwarp como poco menos que "Biker Rock" del que se pincha en concentraciones de Hell's Angels, siempre pensé que fueron un ente sónico más elevado y con más registros,ok, hacen el himno motero por antonomasia "Born To Be Wild" pero señores, este "Tattooed Beat Messiah" es una colección de himnos de las que ya no se hacen, desde la inicial "Prime Mover", pasando por "Skull Park Joker", "Untamed Stare", "Driving On Holy Gasoline", "Backseat Education" o la que da título al disco, amén de ese remanso de paz final "Kid's Stuff" , un puñado de temazos de una calidad insultante, con la voz del bueno de Zodiac haciendo de maestro de ceremonias, desgranando unos textos resultantes de la chulería innata y del consumo indiscriminado de ácido, bien respaldado por sus Love Reaction, que tejen riffs escuela AC/DC -aunque muy pero que muy pasados de vueltas y decibelios-, conformando un redondo incendiario a la par que imprescindible, para todos aquellos que amen -amemos- el R'n'R más chulesco y eléctrico vía Motorhead, Alice Cooper o los citados hermanos Young.

El éxito del disco en su momento y de la banda en un futuro fue -para variar- escaso, quedando este pedazo de dinamita como poco menos que una de las tantas delicias de Serie B que nos legó la década de los 80's. Sí, nuestro motero psicodélico favorito llegó a colaborar con su maestro y mentor Alice Cooper en la canción "Feed My Frankestein", para luego lanzar al mercado la continuación discográfica del álbum que nos ocupa, el algo inferior "Hoodlum Thunder" tras lo cual definitivamente se lanzó a los mares de la infamia publicando a lo largo de los 90's un puñado de redondos a los que la calificación de "olvidables" se les queda pequeña, aunque dio visos de recuperar sus maneras de siempre en el también recomendable "I Am Rock", aunque sus fans poco pudimos celebrar ya que, un par de años depués nuestro hombre volvió a tropezar.

En definitiva, y a pesar de que el presente de Mark y los suyos no sea de lo más interesante, siempre podremos disfrutar de este "Tattooed Beat Messiah", uno de esos artefactos que, en un mundo utópico hubiese arrasado, mientras un servidor, a lomos de su Harley Davidson, corearía sus himnos a voz en grito por las calles de Sunset Boulevard -Ya dije que se trataba de un mundo utópico!!!!-

viernes, 6 de julio de 2007

Novedades. The Flaming Sideburns - "Keys To The Highway"


Ya sea por una razón o por otra los últimos pasos de este blog han girado en torno a la llamada "Scandinavian Invasion", aunque si en anteriores entradas lo que se abordaban eran las obras más gloriosas de los nombres más destacados de la escena en esta ocasión toca revisar el último paso discográfico de una banda perteneciente -a las claras- a la Serie B o segunda división en lo que a Rock n' Roll del norte del continente se refiere.
Los finlandeses con argentino al frente han facturado un redondo de lo más fresco y potente, donde se encuentran influencias que abarcan desde los Stones era Brian Jones, al buen y viejo Punk Rock 70's pasando por el Garage sesentero y hasta algún que otro eco Soul conformando una fórmula sónica que se aprecia a lo largo de la docena de temas que componen el disco.
Así, podemos encontrar reminiscencias a sus Satánicas Majestades en temas como "Slow Down" o "Rock n' Roll Bang" pasadas por el filtro del garage clásico, trallazos como "Lost Generation", "Left Alone In The Danger Zone" o "Cut The Crap", especial mención a este último con un comienzo que evoca a los Sex Pistols más pasados de vueltas para luego mutar en un todo un himno a medio camino entre los Stooges y los Stones. También hay cabida para otros sonidos, caso del Soul made in Motown de "She Makes My Blood Run" o de la densidad -casi stoner- del final "Conspiracy".
The Flaming Sideburns han dado el espaldarazo definitivo, pasando a ser -aunque solo sea a un nivel artístico- una referencia ineludible en lo que a R'n'R se refiere y superando con creces a sus otrora superiores compañeros de escena y género. Altamente recomendables.