domingo, 26 de agosto de 2007

Novedades. Supagroup - "Fire For Hire"


Para quien peque de desmemoriado, un pequeño recordatorio: Supagroup son aquellos orgullosos habitantes de la ciudad de New Orleans, artífices de aquel "Rules" que salió al mundo hará un par de años (como pasa el tiempo), en el que se mostraban como una banda con un background fácilmente reconocible, hay teníamos un puñado de riffs que sonaban a puro AC/DC, un frontman que, si bien presentaba un aspecto más cercano a MalcolmYoung, cantaba como si fuera el resultado de una potencia entre Steven Tyler y Bon Scott y un buen montón de afirmaciones que atestiguaban lo incendiario de su directo. ¿Nada podía salir mal así, verdad?
Pues un servidor no diría tanto, y es que la banda de los hermanos Lee adoleció en su día de lo que, al menos en mi opinión, siguen adoleciendo hoy, de una considerable falta de personalidad propia que se traduce en un puñado de temas frescos, coreables y rebosantes de chulería, pero que no calan lo más mínimo. Ok, llegados a este punto muchos de vosotros, queridos lectores, podreís decir que los Hellacopters suenan a sus adoradosMC5 o Stones, o que Diamond Dogs beben -y mucho- del legado de The Faces, sin embargo, semejantes comparaciones están totalmente fuera de lugar, y es que, lo que en unos es influencia en estos es puro "Cut n' Paste", lo que no quita que temas como Promise Land (que ahora mismo taladra mis altavoces) , Jailbait, Long Live Rock oRoll Smokin' cumplan sobradamente su función: Servirles de excusa para recalar en tu ciudad o localidad más a mano y ofrecer un show matador, de esos que dejan un buen sabor de boca y hacen que recuperes la fe en el Rock n' Roll, lo cual, en unos tiempos como éstos, no es poco.

lunes, 20 de agosto de 2007

Rock n' Roll Way of Life. Johnny Thunders, Born To Lose.

En este mundo hay tipos rebosantes de talento, tipos que creen en sí mismos, tipos que van tan lejos en lo que ellos consideran su arte que son capaces de sobrevivir a todo y a todos, incluido a ellos mismos. Se cuentan por pocos, y su estirpe es la de los supervivientes, aunque para que estos existan, antes debe de haber una colección de nombres, igualmente brillantes que se quedaron en la cuneta, dejándose llevar por sus demonios interiores, sus vicios, la consabida presión.... Son los malditos, y no creo que deba especificar en que liga jugaba el Rocker Junkie por excelencia: Johnny Thunders.


A Star Is Born....


Desde sus lejanos inicios allá por el 71 con los glamíticos (e imprescindibles) New York Dolls se podría afirmar que Thunders, si bien distaba de ser un genio, lo tenía, se alió con unas locazas de los Stones, The Shangri Las y el buen y viejo Rock n' Roll que les legó la década de los 50's, para obsequiar al mundo con un par de bombas de relojería como son el homónimo "New York Dolls" y el más que recomendable "Too Much Too Soon", abriendo de paso la verja del Punk Rock y del Glam más sucio que reinó en los States durante los 80's. A pesar de semejantes méritos en su haber, la historia de las muñecas distó (y mucho) de ser un camino de rosas: Fracaso, adicciones y muerte (la de Billy Murcia, su primer batera) jalonaron su tristemente breve trayectoria, más breve aún para nuestro hombre, que abandonó el barco en el 1975.

Tras dar carpetazo a la banda de Johansen, Thunders formó uno de los combos punks con más enjundia de todos los tiempos, The Heartbreakers, junto a su compañero en los NYD, Jerry Nolan y a ese icono punk en potencia llamado Richard Hell. A pesar de lo igualmente breve de su trayectoria, la formación facturó el ya clásico L.A.M.F y un live album en el Max Club de Nueva York. Para entonces Thunders arrastraba ya un considerable historial en lo que a drogas se refiere, un hábito que, además de ensombrecerle su carácter en lo privado, lastraba la actividad en directo de la banda. Desgraciadamente, esto sería así durante toda la carrera del legendario guitarrista, que se vería obligado a cancelar decenas de conciertos debido a su tormentosa relación con las tóxicos. Aunque también es cierto que esa relación fue la que hizo posible que, en pleno ocaso de la década, Johnny sorprendiese a propios y extraños con su obra más reivindicable "So Alone", un álbum donde predomina un espíritu más clásico que en anteriores entregas, con metales, coros, guitarras surf y un acentuado sabor rock n' roller del de toda la vida, el resultado: Temazos ya inmortales como "You Can't Put Your Arms Around a Memory", "Hurtin'", "London Boys", "Leave Me Alone"..... Resultantes de los ingredientes mentados más arriba, pero que jamás hubiesen sonado de esa manera si el modus vivendi del seis cuerdas hubiese sido otro, y es que todo en el disco transmite fragilidad y melancolía, desde la portada a la actitud con que Thunders encara los temas. Quizás pretendía hacer un disco divertido de Rock n' Roll, pero el resultado fue el ya mencionado. Fuera como fuere, todo un clásico de la música. Como dato curioso señalar la impresionante lista de invitados que campa por el disco, resultando todo un punto de encuentro entre buques insignia del Hard Rock (Phil Lynnot, Steve Marriott) y del Punk (Steve Jones, Glen Matlock) amén de futuras estrellas (Chryssie Hynde, de los Pretenders) entre otros. Una manera envidiable de poner punto y final a una década, sí señor.

Times Has Changed.


Los 70's han pasado, es el final de una década (Si bien los Ramones dicen eso de It's the end of the century) El punk renació -A un nivel estrictamente comercial- para luego consumirse de la mano de los Sex Pistols y la escena a la que un día perteneció el protagonista de estas líneas ya no existe. Si, los 80's eran nuevos tiempos para Johnny. Unos tiempos oscuros, con los fantasmas de la heroína y el alcohol haciendo cada vez más mella en su vida, responsables directos de que la actividad de Mr. Thunders, tanto a nivel discográfico como en lo tocante a girar, decreciera progresivamente. Tras una efímera reunión de sus Heartbreakers, Johnny pasó una temporada afincado en París, acompañado de dos gypsys del calibre de Stiv Bators y Michael Monroe (milagroso que con semejantes compañías el lider de Hanoi Rocks siga entre nosotros), declaraciones posteriores de Monroe hablan de constantes trapicheos con camellos de la ciudad, salidas de tono por parte de sus compis de piso y, en definitiva, de una temporada al límite en la ciudad del amor (a la droga, en este caso)





Tras ese pequeño paréntesis Johnny retorna - a su manera, claro está- a la rutina disco-gira ofreciendo shows que, según que condicionantes, pueden ir de lo infame a lo más que aceptable, sí, los tiempos ya no son lo que eran y, a pesar de ir respaldado por toda una big band(coristas, secciones de viento, versiones de clásicos) empiezan a hacerse tristemente frecuentes las noches en que, el que fuera el primer guitarra del punk, ofrece conciertos que, sencillamente, no estaban a la altura de la leyenda. La adicción empezaba a mostrar su -más aún- tétrico reverso, y para Thunders todo aquello había dejado de ser divertido hace mucho tiempo. Finiquita -discográficamente hablando- la década publicando Copy Cats, un disco de versiones en el que, con la colaboración de Patti Palladin, interpreta clásicos radiados durante los 50's/60's. A un servidor le parece un redondo que, a pesar de tener algún que otro momento salvable, resulta de lo más mediocre en conjunto. No hacía falta ser parte del entorno de Thunders para darse cuenta de que el final estaba cerca, constantemente.


The End of a Era.

Corría el año 1991 y Johnny Thunders acababa de protagonizar una gira triunfal por tierras Japonesas. Al parecer los shows fueron un éxito en todos los aspectos, mostrándonos a un Thunders en forma de nuevo, si bien algo más calmado, haciendo gala de una tablas y un saber estar inéditos hasta la fecha. Japón fue el último tramo de la gira mundial de la banda, y la última ocasión de poder ver en vivo y en directo al que fuera guitarra de los New York Dolls. Una vez terminado el tour, Johnny decidió tomarse unas merecidas vacaciones, y, tras una estancia de lo más problemática en Tailandia (Solo diré una cosa: Hay que tenerlos bien puestos para llegar colocado de heroína al aeropuerto de un país donde tanto el consumo como el tráfico de estupefacientes están castigados con cadena perpetua y salir airoso del trance) decidió volver a los EE.UU, más concretamente a New Orleans.


Se han corrido ríos de tinta sobre las últimas veinticuatro horas que pasó Johnny Thunders en la ciudad del Jazz, algunos hablan de sobredosis de metadona, otros sostienen que aquello no fue un accidente, ya que Thunders se sabía tocado de muerte (leucemia y posible VIH) y quiso poner fin a su vida a tiempo, y por último, tenemos la versión de un insigne ciudadano de New Orleans a la par que testigo de excepción: Hablamos de Willy DeVille.

DeVille residía justo enfrente del motel en el que se hospedó Thunders,y, al parecer, lo que tendría que haber sido una visita de cortesía del primero al segundo, acabó en el descubrimiento del cádaver de Thunders en su habitación. Si bien en un primer momento el que fuera cantante de MinkDeVille no abundó en el tema e incluso difundió una historia falsa de lo acaecido (En la que afirmaba que el bueno de Johnny murió abrazado a su guitarra) para proteger la reputación de su colega, acabó confesando la verdad y, de paso, relatando su versión de lo sucedido: En su opinión, Johnny fue fichado por un par de camellos de metadona de la ciudad que incluso intentaron venderle su mercancía, llevándose un no por parte del guitarrista, que se encontraba más interesado en un buen chute de heroína, ante lo cual los camellos, deseosos de dólares, decidieron hacer una mezcla de su metadona con "vetetuasaberqué", personarse en la habitación de Thunders y cerrar el trato. Johnny arrastraba un mono considerable, y quiso creer que aquel par de pedazos de escoria decían la verdad, compró, probó.....y murió. Lejos de encontrarse a un hombre abrazado a su guitarra, como indicaba la romántica versión de DeVille, lo que allí se pudo ver fue a un tipo tirado en el suelo, con un rictus de puro horror, que había dejado este mundo no sin antes arañar las paredes de la habitación en un último acto de dolor. Quizás su agonía no sobrepasase los veinte segundos de duración, pero cuesta imaginar lo que tuvieron que ser para Thunders.... Era el final de todo un personaje como Johnny Thunders, genio y figura, pero también lo fue de una era: Y es que el fue, junto con Bators, uno de los últimos exponentes de la vida al límite a la Neoyorquina, un par de reliquias del punk más máldito de los 70's,desaparecidos en un plazo de menos de dos años, aunque bueno, nadie en su sano juicio hubiese llegado a imaginar que Thunders llegaría a salvarse de sí mismo hasta el año 1991.

No ha sido lo que se dice una historia alegre (de hecho nadie dijo que iba a serlo) Quizás Johnny no quiso que hubiese sido así, quizás solo quería hacer sentir a su público lo que el sentía al oír, allá por los 60's, aquellos hits de los Contours (aquel Do You Love Me?), pero eso es algo que nosotros jamás podremos saber, mientras, hagamos rodar cualquiera de los discos que nos legó durante su tormentosa, bohemia y única vida.

viernes, 17 de agosto de 2007

Old Good Times. Tom Petty & The Heartbreakers - Pack Up The Plantation, Live (1985)



Existe una estirpe de rockeros que tienen un brillo especial, una especie de toque mágico que los ilumina y los hace...diferentes. Tom Petty pertenece a esa estirpe, y con él, los Heartbreakers.


El mestizo de la melena dorada y su tribu: un cruce entre OK Corral y la British Invasion, una banda de forajidos armados con guitarras eléctricas y toneladas de Rock and Roll, que sacan lo mejor que llevan dentro cada noche sobre un escenario. Y este Pack Up The Plantation da buena fe de ello.


Corría el año 1985, Petty y los suyos acababan de dar a luz una de sus obras más criticadas hasta la fecha, sí, nos referimos al Shoutern Accents. Parece ser que Mr. cabellos de oro puso toda la carne en el asador para la creación del redondo y la respuesta del público, como ya sabéis, no fue la esperada. Pero él es un tipo con recursos, y ante la adversidad no se conformó con una cerilla, sino que encendió una antorcha entera: la tribu montó en sus caballos metalicos y recorrió el pais de costa a costa para demostrar, una vez más, quienes eran y de qué se trataba todo esto. Ahora bien, en esta gira sucedieron 2 cosas que marcarían una antes y un después en la vida de estos chicos:


una: grabarían este concierto y dos: Bob Dylan los adoptaría como su banda durante una larga temporada y (sorpresa!!) llegaría a rockear con ellos hasta lugares como Sidney o Jerusalén. De la segunda ya hablamos una vez y la primera es lo que hoy nos interesa.


Lo que tenemos aquí es una banda en estado de gracia, unos tipos llenos de fuerza y con un toque mágico en la punta de sus dedos capaces de sacar brillo a la noche más oscura. Y es que Petty sabía lo que se hacía: además de sus inseparables rompecorazones, se hizo acompañar de una sección de viento y de unas atractivas coristas, que contribuyen a los nuevos arreglos de temas como The Waiting o So You Want To Be a R'n'R Star de los Byrds. Y es que además de descargar clásicos del calibre de American Girl o Rebel, estos forajidos de leyenda se atreven con versiones de Sonny & Cher (escucha ese Needles and Pins y no te quedarán ganas de escuchar ninguna otra versión del tema) y del hermoso tema de Jimmy Buffett: Stories We Can Tell, con el que cierran el disco.


En definitiva: un doble album en directo en el que Tom Petty y los suyos ponen patas arriba a los States y demuestran a todo el que se atreva a dudarlo, que clase de tipos son y que montura es la que cabalgan. YOU WALK THE LINE TOM

lunes, 13 de agosto de 2007

Estepona Rock VII Edición. Plaza de Toros de Estepona.

Para todos aquellos que llevamos calado en lo más hondo el legado inmortal de los Ramones la cita en Estepona se presentaba como una fecha poco menos que de obligada asistencia, y es que, para muchos de nosotros iba a ser lo más cercano a vivir un show de los de Queens, pero vayamos por partes, señores, que la noche fue larga y de todo hubo.

BAD RILES...

...Fueron los encargados de abrir el festival, su propuesta es tan simple como efectiva: Adaptan al Castellano y de manera libre un buen puñado de temas de sobra conocidos por las hordas rock n' rollers del lugar, a servidor le vienen a la cabeza un par de cachondas covers de "You Shook Me All Night Long" -AC/DC- y "Creepy Jackalope Eye" de los mismísimos Supersuckers. A eso súmale un frontman pasadísimo de vueltas, unas buenas guitarras y mucha actitud. Gran manera de calentar al personal, sí señor.


VIERNES 13


Llegados de Madrid y con una propuesta a medio camino entre el Punk Pop y el Bublegum, Viernes 13 fueron los encargados de continuar la fiesta, aunque a decir verdad ésta les duró más bien poco. Si bien en los dos primeros temas de su set -y a pesar de la frialdad que el público les profesó- consiguieron captar mi atención, a los 10 minutos su show me estaba comenzando a parecer eterno y repetitivo a más no poder, y es que, ver durante casi una hora a una tipa de más de treinta palos entonando un puñado de temas de temática Teenager/Colegial es una de esas experiencias para ser asimiladas en pequeñas -o nulas- dosis. Además y por si fuera poco su repertorio era de lo más monótono. A olvidar.



THE QUEERS


Primer nombre "grande" de la noche, y entrecomillo el término porque, a pesar de llevar más de dos décadas en el negocio y de tener una discografía más o menos sólida -con especial mención a su último Munki Brain- Joe Queer nos obsequió con un show en el que no faltaron ingredientes para calificarlo como una puta mierda de concierto -La banda que peor faenó en la plaza de largo, vamos- ¿Las razones? Sonido pésimo, actitud de punkis pedorros de la Costa Este -Aunque he de suponer que esto vendrá de antiguo-, presentarse sobre las tablas con un batera local, obviar su último disco en pos de un repertorio a medio camino entre la tralla porque sí y lo penoso, que, dicho sea de paso duró poco más de veinte minutos. Ok, me parece muy bien que quieran sacar un poco más de pasta al asunto, y, aprovechando la gira como banda de acompañamiento de Marky monten timos de este calibre, ahora que la broma sea de mi agrado ya es otro asunto bien distinto.


MONTESAS


La gran sorpresa de la noche, y es que no hay nada más agradable que ir mentalizado de que una banda no te va a gustar nada, para que ésta haga que tragues tus palabras una por una, aunque, con un hilo musical como el que ofrecen los Germanos, la ingesta de mis -erroneas- opiniones fue todo un placer. Elegantemente trajeados y con una propuesta que navega entre el revivalismo y la parodia de los 50's/60's, Montesas ofrecieron un pedazo de show de más de dos horas en el que hubo de todo: Cortes que evocaban a los primerísimos Beatles, R'n'R del de toda la vida, temas instrumentales escuela Link Wray/Dick Dale, Garage sudoroso y , sobre todo, la espectacular aparición de Las Montesitas, coristas, go go's y símbolos de esta banda de entrañables Rock n' Rollers teutones. A recordar su versión del "Great Big Kiss" con Las Montesitas batiéndose en combate y tirándose de los pelos. Uno de los highlights del evento.


MARKY RAMONE


Como era de esperar, el momento álgido de la velada. Un superviviente. Una leyenda y una plaza -por fin- llena dispuesta a tributar al que se sentara tras los parches de los Ramones. Marky sabe de su importancia y se hace de rogar, tanto es así que, estando ya toda la banda sobre las tablas, Ramone se toma unos minutos para aparecer, por fin lo hace, acercándose al pie de escenario y dedicando un saludo al público que se agolpa -nos agolpamos- en la primera fila, la locura se desata. Marky se ha acompañado de una banda de lo más solvente, con los Queers a las labores de bajo y guitarra -quienes parecían disfrutar más que con su propio set.Significativo- y el voceras de Los Expulsados, Sebastián, a la voz, quien se presenta ante nosotros como todo un impersonator de Joey Ramone, misma estética, mismos movimientos y una voz de lo más similar. Con eso y con todo no se ve algo ridículo o sacrílego, es sólo un homenaje de lo más digno a una de las bandas más grandes de la historia del Rock.
En lo tocante al repertorio, fue sencillamente perfecto, desgranando clásicos del calibre de "Blitzkrieg Bop" -con la que abrieron- "Psycho Therapy", "I Wanna Be Sedated", "The KKK Took My Baby Away", la inesperada -al menos para mí- "Pet Semetary", "Beat On The Brat".... Y así hasta algo más de 50 minutos -no me quejo, los conciertos de Ramones duraban lo mismo- de desgañitamiento coreando semejantes himnos, aunque también de disfrutar de pedazos de historia del Rock como aquellos. La estrella de la noche se mostró de lo más correcta, dirigiéndose al público entre canción y canción e incluso dedicando "Chinese Rocks" a Joey, Dee Dee y a un par de Johnnys (Thunders y Ramone). En resumen, un show, que, pese a lo breve de su duración fue mágico y perfecto a partes iguales. God Bless Marky Ramone!!!!