viernes, 30 de mayo de 2008

Rock n' Roll Way Of Life - Bryan Gregory "madness, drugs and rock n'roll" -



Hace algún tiempo por fin tuve la oportunidad de ver en video el directo que Los Cramps ofrecieron en 1978 en el Napa State Mental Hospital. Cualquiera que los conozca minimamente, comprenderá que de todas las bandas del mundo no podía ser otra la elegida para tan singular auditorio.
Confieso por tanto que mis expectaciones eran altas y sí, algo de morbo también había, que duda cabe, no tenía ni idea de cómo podían responder personas con graves problemas mentales hacia una música que de celestial, tenia poco.
Personalmente adoro al más poseído de la historia del rock: Lux Interior y adoro a la majestuosamente infernal Poison Ivy. Pero…que queréis que os diga, desde el minuto tres, mi atención se desvió de ambos y tampoco los enfermos del sanatorio se destacó como lo más llamativo del show. Por desgracia he visto en otros conciertos a gente más desequilibrada...
Ironías apartes, no sé si lo singular del evento terminó pasando factura a la banda, o si las tablas escénicas de sus componentes todavía dejaba bastante que desear, pero desde mi punto de vista Poison Ivy se muestra demasiado fría y el frontman carece todavía de la actitud que le caracterizaría posteriormente y que tanto me cautivaría.
Pero hay alguien en la banda que no se muestra impasible a lo que le rodea, deslumbrando como si a un dios demoníaco se le hubiera ocurrido tocar una flying uve. Su aspecto es irreal, casi terrorífico, el personaje que todo guionista de serie B desearía tener en su mente. Nuestro protagonista, llega a interactuar tanto con el público que se corona sobre el escenario como el Rey loco de entre los locos. Su nombre es Bryan Gregory y su breve e intensa historia, digna de ser contada.

Su verdadero nombre es Greg Beckerleg y nació en Detroit. En su adolescencia emigra a Nueva York. En 1976 consigue trabajo en una tienda de discos…
Paralelamente el campus universitario de Sacramento ve nacer el idilio amoroso de Lux Interior y Poison Ivy. Ambos son almas gemelas, adoran a Elvis, los comics de ciencia ficción y la pasión por la música, lo cual pronto les llevará a trasladarse a Nueva York en busca de fama. Por lo pronto Lux Interior consigue trabajo en una tienda de discos…ya es fácil adivinar quien trabajaba allí.
En efecto, de inmediato surge la chispa de la amistad entre ambos y la pareja le propone a Beckerleg que pase a formar parte de su triunvirato, será el bajista del grupo.
Este acepta pero con condiciones: de ningún modo piensa tocar el bajo y además incorporarán a su hermana Pam “Balam” a la batería, (la cual, dicho sea de paso, dura dos semanas) Poison Ivy ya tocaba la guitarra pero convienen en que es mejor no llevar la contraria a tan extraño personaje y la banda se queda sin bajo en sus filas.
Como podéis ver ya desde el principio nuestro protagonista va a marcar con o sin quererlo la line-up de la formación. A los dos días ya ha pasado a llamarse Bryan Gregory se presenta en los ensayos con una recién comprada guitarra eléctrica de 85 dólares con el rótulo “The Cramps” en la funda. La maquinaria explosiva se pone en funcionamiento y, como no podía ser de otra manera pronto comienzan a ver los frutos.
En 1979 editan su primer Ep con el nombre de “Gravest Hits”y ese mismo año se van de giran por Europa cosechando un gran éxito. En 1980 los Cramps viajan a Memphis para grabar su primer Lp, el gran “Songs The Lord Taught Us”y a su vez preparan la gira por EE.UU. Pero un incidente truncarán sus planes: Gregory deja la banda llevándose consigo la furgoneta con todo el equipo.
A partir de aquí la historia se vuelve muy difusa. Empiezan a correr rumores de que se ha marchado para ingresar en una secta satánica, Lux Interior y Poison Ivy los acallan afirmando que el verdadero motivo de esta fuga es su adicción a la heroína.
Sin embargo lo que muchos no saben, es que Brian Gregory nunca dejó la música.
Tocó en bandas como “The Beast” donde permanece entre 1980 y 1984, y con “The Dials” entre el 92 y el 95. Ok, también fue tatuador en Florida, trató de convertirse en actor y dirigió un taller de sexo en California…
Poison Ivy diría sobre el guitarrista que “estaba bastante quemado” y no es de extrañar, alguien tan estrambótico, casaba poco con las giras y diversas obligaciones que conlleva el tener una banda de éxito. Bryan Gregory con su macabro físico su desnutrido torso y su eterno collar de huesos no pudo con la fama o más bien deseaba tener otro tipo de vida, una vida que de algún modo estaba más cerca de los enfermos para los que una vez tocó.

El 10 de enero del 2001 fallece en California. Murió de un ataque al corazón que sufrió semanas antes y del que nunca llegó a recuperarse. Estaba inmerso en un nuevo proyecto musical llamado “Shiver”
Esto es lo poco o mucho, según se mire, que he podido conocer de él. En torno a su figura hay demasiadas lagunas y rumores sin fundamento…lo que es seguro es que tuvo mucho que ver en el origen de la posiblemente banda más cool del planeta. Cabe preguntarse que habría ocurrido de seguir en ella, quizás le hubiera robado algo de protagonismo y carisma a sus compañeros. Nunca lo sabremos.

jueves, 29 de mayo de 2008

Conciertos. The Nomads + Green Manalishi - Teatro Enrique de la Cuadra.Utrera.

Para aquellos que llevamos muy dentro el legado de las bandas encuadradas en la llamada escena escandinava, la noticia parecía increíble: Los mismísimos The Nomads, los padres del invento, recalaban en Utrera cerrando así una minigira de 3 fechas por España, lo dicho, los caminos del R'n'R son inescrutables. Además, por si el -gran- nombre de los cabezas de cartel no era lo suficientemente atrayente, se añadió a la velada la presencia de la que quizá sea la formación Hard Rockera más prometedora de este país, Green Manalishi. Pero no adelantemos acontecimientos y desglosemos la velada por partes.


Como ya dije, los Manalishi fueron los encargados de abrir fuego ante el escaso público allí congregado, que, parece ser, prefería tomarse unas birras a disfrutar de una descarga de genuino Hard Rock de raíz 70's, francamente, esta clase de comportamientos no me entran en la cabeza; Vale que hayas hecho el desplazamiento y pagado la entrada pensando en una banda del cartel, ¿Pero como se pueden tomar unas cervezas sabiendo que 3 tíos están dejándose las pelotas a unos cuántos metros de ti? Seguro que muchos de esos son los que luego se quejan del escaso apoyo a ciertas bandas... Comportamientos impresentables aparte, Brainloster y los suyos son una banda de directo a la antigua usanza y "Unkown Forces" un pequeño clásico de Hard Rock atemporal, con tales ases en la manga, difícilmente iba a ser un mal show, y -pese a la indiferencia general del respetable- no lo fue para nada, y a su potente arsenal de producción propia (la homónima sonó de escándalo) hubo que añadir el "Tie Your Mother Down" de Queen con la que cerraron su set.

Y llegó el turno de The Nomads. Los suecos no llevan un par de días en el negocio precisamente, y eso se nota. Y digo más: Cualquiera que haya vibrado en algún momento con bandas como Hellacopters o Gluecifer debería haberse personado en ese show, puede que no sean la banda de la vida de mucha gente -de la mía no lo son, por ejemplo- Pero es innegable que estos tipos ofrecen grandes shows de Rock n' Roll garagero y que cuentan con todo un repertorio de trallazos repartidos en una discografía que se extiende a lo largo de más de dos décadas. Con eso y con todo, parece ser que las bandas seminales no despiertan grandes pasiones en estas nuestras latitudes. Sí, se congregó algo más de público que cuando los teloneros, pero no todo el que se merece una banda de largo recorrido como la que nos ocupa. Dicho esto, la banda de Nix Vahlberg ofreció un show sin concesiones, donde en algunos momentos se llegaron a entrelazar sin respiro hasta más de tres canciones, de entre las que puedo recordar -mi memoria ya no es lo que era...- "Don't Pull My Strings", "(I'm) Out Of It", "Crystal Ball", "Where The Wolf Bane Blooms", "Beyond The Valley Of The Dolls" y sobre todo, ese himno titulado "Ain't No King Of Rock n' Roll" (Que le vamos a hacer, tengo debilidad por ese tema) En definitiva, todo un show de R'n'R en el que Vahlberg y su viejo compañero de armas Hans Ostlund volvieron a demostrar su buen hacer a las seis cuerdas y en el que Jocke Ericson se reafirmó como el batera más jodidamente cool de escandinavia.



Y para finalizar, un par de conclusiones. Por un lado, y a la vista está, los resultados fueron de lo más sonrojantes para un doble cartel del calibre que nos ocupa, habrá que estar agradecidos si alguno de los grupos que lo formó se decide a volver algún día -con semejante precedente, lo dudo- Por otro, y por ponerle un "pero" a la velada, estuvimos, como ya dije, ante dos grandes bandas de R'n'R, sí, pero que, bien por sonido, bien por actitud, no encajaban mucho en un doble cartel. Extrapolando -a un nivel menos underground- fue como poner a los Grand Funk Railroad de teloneros de los Sonics, dos grandes bandas, ok, pero que no casan; puede que ese dato nos sea indiferente a algunos, pero a la vista estuvo que hay mucha gente cerrada en esto del Rock. Contemplaciones y peros aparte, una gran noche de buena música en el teatro que esperemos que, en lo sucesivo, tenga continuidad.

lunes, 19 de mayo de 2008

Serie B.Los Tiki Phantoms - Regresan de la tumba (2006)-


Proceden del Gran Volcán, perdón, quiero decir de Barcelona.
Tan sólo unas horas sumergida en el inverosímil mundo de los Tiki Phantoms son suficientes para empezar a creerme toda la literatura que este cuarteto se han procurado para dar una base sólida al objetivo que se han propuesto: hacer música surf instrumental para dominar el planeta.
”Regresan de la tumba” es la primera fase de una maniobra invasora compuesta de doce conjuros con los que pretenden doblegar la voluntad de aquel que los escuche. Así, el caníbal y los suyos se han atrevido a hacer vudú con el espíritu de bandas como “Los Straitjackets”, “The Shadows” o “The Ventures” y el resultado es una nueva vuelta de tuercas al panorama surf de nuestro país. Que tiemblen “Los Coronas”…
Inspirados y reencarnados por el Dios polinesio Tiki, nuestra banda se toma muy en serio su proyecto de salvadores de una humanidad que dan por perdida, es por ello que se rodean de una tramoya compuesta de esqueletos y martinis sobre olas gigantes.
Su disco de presentación es toda una declaración de los principios más insólitos que os podáis imaginar. Entre otros, abandonar su propia personalidad e involucrarse en una puesta en escena puramente teatral y fantasmagórica, en cada concierto los Tiki Phantoms elaboran la mejor pócima para crear adeptos a la gran religión de la música surf.
No hablan de su pasado en otras bandas, no desvelan sus nombres verdaderos, bromean acerca de su máscaras (que llevan puestas hasta cuando van a comprar el pan) y afirman que sus madres les cantaban nanas surferas cuando eran bebés. Los Tiki Phantoms no se toman en serio a si mismos, ni pretenden que nadie lo haga. Quizás ese sea su mayor encanto, ser uno tipos con muchas ganas de diversión encima del escenario, sin pretensiones, ni aspavientos. Si consiguen que el más patoso de la sala baile a su ritmo se dan por satisfechos.
Después de escuchar su presentación bajo tambores de fondos y coros invocadores, comienza en “Regresan de la tumba” un ritual de riffs poderosos al más puro estilo surf.
Siento caer en el embrujo de estos barceloneses con “Heavy Surfer” y en “Biarritz” me declaro sin la menor duda seguidora de la religión tiki. Melodías evocadoras y trasportadoras nos dirigen hacia el mundo que cada cual elija: “El pulpo” al más puro estilo Dick Dale (hacia el cual arremeten por robarles la autoría de la música surf,) “Mundaka”, el homenaje al pueblo costero de Vizcaya, “Vulcan” la más pegadiza y tarantiniana , “Spaguetti” la western y arenosa, u “Ojos verdes” la más melancolica….
Los Tiki Phantom han sabido encontrar una formula musical perfecta sin caer en lo repetitivo. Por eso fabrican piezas de corto minutaje que aderezado con su atractivo escénico da como resultado una banda que respira calidad y que es conocida más fuera que dentro de nuestro país
“Kalifornia” a golpe de una batería ensordecedora y de guitarras poseídas, cierra el sortilegio, entonces vuelvo a la realidad y no puedo evitar imaginar con una sonrisa en la boca como sería el mundo si los Tiki Phantom cumplieran su promesa de invasión.
Si quieren que todos bailemos al ritmo de surf, por mi, bienvenidos sean…

viernes, 2 de mayo de 2008


Era de esperar, la edición del flamante recopilata de los Noruegos iba a hacer que desempolvara mis viejos discos de ellos, y por ende, que pasara por una etapa 100% junkie con su música, y es que, pese a que cuando nos dijeron adiós la banda del Captain Poon no pasaba por uno de sus mejores momentos (corrían los días del grisáceo "Automatic Thrill") es innegable que estos tipos dejaron un gran vacío en todos aquellos que sentimos predilección por los riffs con gancho y las pelotas bien puestas... Aún están a tiempo de llenarlo
El mismísimo Kike Turmix dijo de ellos que eran la mejor banda de R'n'R del planeta, francamente, en estos días no podría estar más de acuerdo con el difunto líder de los Pleasure Fuckers, estos tipos tenían todo lo que una gran banda de Rock debe tener; Un frontman como Biff Malibu, que, pese al look tan poco "cool" que mostraba en los primeros tiempos de la banda, era un cantante jodidamente bueno, con un chorro de voz que a priori no casaba mucho con el sonido que exhibían en sus primeros años, una pareja de guitarristas con madera de rockstars Raldo Useless y, cómo no, el artífice de todo esto Captain Poon, todo un prototipo del rocker ególatra (a nivel underground) Completaban la ecuación una base rítmica de lo más solvente no exenta de cierta carisma: Danny Young en los tambores y Stu Manx a las cuatro cuerdas. Definitivamente, el grupo aprobaba con nota en la asignatura de carisma.

Pero no todo iba a ser "attitude", y el Capi lo sabía, asi que, tras patearse un puñado de escenarios y grabar una serie de temas totalmente inéditos hasta la fecha (Una de las grandezas de su nuevo álbum recopilatorio es la inclusión de algunas de estas rarezas en el segundo CD del mismo) la banda tiene a bien encerrarse en un estudio a dar forma al que será su primer álbum "oficial", que llevará por título "Ridin' The Tiger". El redondo era -y es- un pedazo de dinamita que, de haber tenido más repercusión a buen seguro hubiese derretido los hielos de Noruega para siempre. Para esta carta de presentación los chicos iban, ante todo, a divertirse, por el estudio desfilaron algunos de sus colegas de Hellacopters, además de un montón de leyendas que prestaron su firma a algunos temas del disco,(Chuck Berry, Ted Nugent, Danzig, Lemmy...) bueno, eso se lo inventaron ellos, ya dije que Malibu y los suyos tenían ganas de juerga. Coñas aparte, estamos ante un primer intento que, si bien de un tirón es algo cansado, es de lo más prometedor: Saturación de riffs macarruzos de generosa distorsión, que meten ruido a unas letras con toda la pinta de haber sido escritas bajo los efectos de una caprichosa combinación de barbitúricos, con highlights tales como el R'n'R 50's pasado de revoluciones que abre el redondo "Leather Chair" , la "Sabbathiana" "Titanium Sunset" (con lluvia al comienzo y todo!) "Obi Damned Kenobi" o un par de sus primeros himnos de batalla, sí, me refiero a "Rockthrone" y "Rock n' Roll Asshole". Ah! Y cierran el redondo con una versión nada más y nada menos que de Zodiac Mindwarp haciendo su himno "Prime Mover" y siendo, quizá, uno de los pocos que se acordaron de los Británicos en aquellos años.

Corría el '98, ya había pasado un año desde que los Kings Of Rock se hiciesen un hueco en la entonces emergente escena escandinava. Parece ser que algunos de sus miembros más destacados se pusieron de acuerdo para mostrar al mundo sus respectivas obras maestras aquel año; Backyard Babies lanzaron el "Total 13" y Turbonegro parieron nada más y nada menos que "Apocalypse Dudes" (asignatura pendiente en esta web, tendré que ponerle remedio a eso). Gluecifer decidieron que no se iban a quedar atrás y en el verano de ese mismo año pusieron a la venta -allá voy- "Soaring With Eagles At Night To Rise With The Pigs" , considerado por muchos, entre los que me incluyo, su trabajo más redondo. Como ya dije, solo había pasado un año desde la edición de "Ridin' The Tiger", pero el nivel compositivo aquí desplegado nos hace pensar que ha transcurrido una década, y a una producción bastante mejor que la de sus primeros tiempos, hay que unirle un puñado de temas que se alejan del Punk Rock inicial para sonar simple y llanamente a Rock n' Roll, y mejor aún, a ellos mismos (O al menos no he oído a ninguna banda anterior que se asemeje a ellos, posteriores, demasiadas) Aquí nos encontramos a los Gluecifer más chuletas e hímnicos, mostrando una facilidad pasmosa para crear riffs adictivos y estribillos que se adosan a tu cerebro de mala manera. Sí, sonaban bastante más accesibles que antaño, pero no seré yo quien se queje del cambio cuando de éste resultan joyas como "Year Of Manly Living", "Heart Of A Bad Machine", "Bossheaded" o "Gimme Solid Gold", Ok, cuidaban más la melodía, pero no te engañes, estos tipos seguían haciendo discos de verdaderos "Big Rock". Como dirían The Dictators: The Party Starts Now!.
A un álbum tan sólido como el que se sacaron de la manga se sumó el que eran tiempos de alza para el Rock n' Roll que se hacía en el Norte de Europa, al menos a nivel underground, lo que hizo que nuestros chicos aprovechasen el momento y dedicasen gran parte del siguiente año a girar, alejados de los estudios.

La espera mereció la pena, un año más tarde el Capitán y sus tropas volvían a dar guerra con su flamante "Tender Is The Savage", si alguien me pidiese que hiciese un ranking de los highlights de Gluecifer (ya lo sé, nadie pide cosas así) situaría este redondo pisándole los talones al "Soaring..." y es que, la verdad sea dicha, estamos ante otra pieza clave de la discografía de los noruegos. Para la ocasión contaron con el mismísimo Daniel Rey en las labores de producción (trabajo que ha desempañado para gentes como Ramones, Misfits o, más recientemente,Nashville Pussy) y el resultado fue sencillamente demoledor. El sonido del disco era deudor del que ya mostraron en su anterior entrega, a saber: Puro Rock And Roll de guitarras, pero sin descuidar las melodías. De la consabida fórmula resultó un disco más bien corto -al menos para el año 2000, donde llenar los discos de relleno era ya práctica habitual- pero muy disfrutable. Total, que llevaban 5 añitos en el negocio y ya tenían 3 discos en su haber rebosantes de arsenal para sus directos, sí, estos tipos estaban perpetuando su liderazgo...


...Hasta que un par de años más tarde se toparon con un pequeño bache, ¿Las discográficas? ¿Malos rollos en el grupo? No, nada de eso, más bien fueron ellos mismos los que se pusieron una pequeña zancadilla ¿Quiero decir con esto que "Basement Apes" es un mal disco? Tampoco. Lo que pretendo decir es que, quizá no fuera lo que se esperaba de ellos en aquel momento. Que nadie me malinterprete: Gluecifer seguían siendo una banda de R'n'R, pero para este nuevo asalto volvieron al ring con una producción más "moderna", que ya se ponía de manifiesto desde la inicial "Reversed". Biff Malibu cantaba -la mayor parte del álbum- en un registro distinto, quizá más grave, que en anteriores entregas y ya no existía esa búsqueda del riff matador y del estribillo perfecto -si bien podemos encontrar muestras de ello en el disco- También podíamos encontrar registros hasta entonces inéditos en el catálogo de la banda, caso de las melancólicas "Losing End" o "Little Man" (esta última no parece ni de ellos) o de "Round And Round" un tema vacilón a ritmo de guitarras acústicas; Por supuesto, también había Rock and Roll, con unos patrones distintos a los que habían exhibido antaño, pero Rock a fin de cuentas, ahí teníamos cortes como "Shotgun Seat", "Powertools And Piss" o "I Saw The Stones Move" (con ese aire tan a los The Who época "Who's Next) para dar fe de ellos. Sí, es un álbum díficil para los que adoren a los Gluecifer de siempre -De hecho, hay temas con los que aún no puedo tragar, caso de "Easy Living"- No obstante, una vez que se ha asimilado su contenido, es imposible decir que se trata de un "bajón" en su discografía o que la banda se hallaba en un mal momento creativo.

Y a estas alturas ya nos vamos acercando al final, pero vayamos por partes. En el año 2004 sale a la calle "Automatic Thrill" Como ya dije arriba, me parece un álbum algo grisáceo y un punto final a su carrera francamente mejorable (aunque bueno, eso último no es reprochable, nadie, ni ellos mismos, sabía que iba a ser, hasta la fecha, su último álbum de estudio) Sí, encontramos buenos momentos, caso de "Take It", "Put Me On A Plate" o "Dingdong Things" pero que quereís que os diga, si me hubiesen encomendado la elección del track list de su grandes éxitos (volvemos a las suposiciones sin fundamento) hubiese canjeado gustosamente cualquier corte de este disco por alguno del "Tender Is The Savage" o incluso del "Basement Apes". Además, por si fuera poco, encontramos el que quizá sea el tema más infumable de la historia del grupo ""The Good Times Used To Kill Me" (una pena, el título era bueno). Al lanzamiento del disco le siguió una gran gira, en la que incluso llegaron a telonear a Monster Magnet por Europa y en la que, más adelante, Mr. Malibu contrajo un virus que obligó a la banda a suspender lo que quedaba de gira. Y, tras un tiempo de relativa normalidad saltó la bomba: Gluecifer decían adiós, no sin antes personarse en algunos lugares de Europa y EE.UU, donde tendría lugar su último show, el 28 de Noviembre de 2005, en la ciudad de Nueva York. Al parecer, Biff Malibu y Raldo Useless habían decidido abandonar la banda, y, viendo que eran insustituibles, decidieron poner punto y final a su andadura (al menos se agradece que no intentasen una segunda parte con nuevos miembros en sus filas)

Desde aquellos días, poca actividad musical nos han ofrecido los integrantes de la banda en forma de proyectos paralelos, de hecho el único que ha movido ficha es el autoproclamado King Of Rock Nº1, Captain Poon, que el año pasado se sacó de la manga a Bloodlights, una banda de Punk Rock que, a tenor de lo escuchado, no pasa de correcta.

Con eso y con todo, estoy convencido de que estos tipos volverán a las andadas, la edición de "Gluecifer.Kings Of Rock, Best Of And Rarities" no es más que una prueba de lo que digo, mientras tanto, The Kings Are Dead... God Bless The Kings!!!