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domingo, 23 de mayo de 2010

Eli “Paperboy” Reed & The True Loves – Teatro Alameda (21/05/10)



Grandioso pistoletazo de salida el de esta edición de Territorios Sevilla, contando para la ocasión con el nuevo abanderado del revival Soul, Eli “Paperboy” Reed, secundado, cómo no, por sus True Loves.
Un teatro con todo el papel vendido recibió expectante en primer lugar a su banda de acompañamiento, y luego a la estrella de la noche, que saltó a escena derrochando tablas y saber hacer, tanto en su faceta de frontman como en la de intérprete íntimo (Escuchar “Am I Wasting My Time?” en ese registro fue de lo mejor de la velada)
El repertorio se centró en el lado más bailable (y accesible) del artista, por lo que su flamante “Come And Get It” tuvo más protagonismo que aquel “Roll With You” que lo situó en el primer plano de la actualidad musical. Si bien cayeron piezas de su primer largo como “The Satisfier” o “(Doin’ The) Boom Boom” (de lo más potente de la noche) personalmente eché en falta dos de sus mejores piezas, “Roll With You” y “She Walks”, que inexplicablemente quedaron fuera del setlist. Un repertorio en el que incluso se permitió un guiño al inmenso Sam Cooke, en forma de versión de “Twistin’ The Night Away”, saliendo airoso del trance, lo que sin duda fue una de las cimas del show. Para cerrar echó mano de su último –e infalible- single “Come And Get It”.
¿Conclusión? El tipo lo tiene. No hace falta entrar en absurdas comparaciones con colosos inigualables del género, sólo dejarse guiar por datos objetivos, a saber: Que tiene tanta voz como madera de entertainer y oficio. Y eso, en una escena como la del Soul y en estos tiempos inciertos, es algo más que digno de celebrarse.

jueves, 20 de mayo de 2010

Bloodlights: Menudo trilero estás hecho, Capi!



Han pasado ya un par de días de la visita de este -otrora- primera espada del R'n'R escandinavo por mi ciudad, y con la cabeza más fría me propongo hablaros, someramente, de lo allí acontecido.

Mentiría si dijese que el factor Gluecifer no pesaba, y mucho. Los noruegos siempre fueron una de mis bandas preferidas de entre toda esa marabunta de nombres surgidos del frío, y el Capi siempre me pareció la cara más reconocible de la banda, todo actitud y chulería. Siguiendo con la sinceridad, os diré que su actual aventura me parece un grupo de Punk n' Roll puntero sin más, con algún que otro riff y un puñado de estribillos coreables. Hasta aquí lo subjetivo.

Ahora bien, pasemos a desgranar los factores (esta vez objetivos) que malograron la velada: Traerse a alguien cuyo -casi- único aval es un pasado glorioso un Martes, con casi toda la ciudad viviendo un éxodo masivo rumbo a Barcelona y con un par de teloneros como entrantes, no es lo que se dice montar las cosas con cabeza. No, no quiero deciros con esto que si el show hubiese sido, que sé yo, un Viernes, aquello hubiese sido el Donnington, pero quizá la sala hubiese presentado una entrada menos desoladora (que dataría entre las 20-25 personas... siendo generosos y contando a los colegas de los grupos que participaron!).

Quizás fue eso lo que hizo que el Captain Poon, pese a afirmar "Nos da igual tocar delante de 50 o 1000 personas, lo damos todo" se despachase con un show que a duras penas llegó a los 45 minutos de duración (A lo mejor era porque no había ni 50 personas!). O fue eso, o es que esa es la ética de escenario de nuestro hombre, la cual le hermanaría con bandas como The Chelsea Smiles o The Shocker, tan rebosantes de attitude como escasas en directo.

Con todo y con eso, fue cool ver al King of Rock nº 1 en acción (sobre todo si, como es mi caso, nunca viste a los Gluecifer) derrochando chulería y exprimiendo, junto a su compadre Howie B, todo el catálogo de poses escandinavas á la MC5, a golpe de guitarrazo. Fueron tres cuartos de hora... pero se me pasaron como 15 minutos!

No quisiera concluir este artículo sin dar las gracias a Retorno a la escena del crimen, por la labor que están realizando en nombre del R'n'R, tan suicida como llena de romanticismo. Keep On!

martes, 19 de enero de 2010

Alive: Los Coronas - Sala Malandar 16/01/10


Era algo cantado que la banda Surf del momento acabaría por recalar en esta nuestra ciudad, y más concretamente en la Malandar: Como si de la embajada de Malasaña en Sevilla se tratase, por ahí habían pasado en los últimos tiempos Sex Museum y David Krahe a modo de acompañante del bueno de Josele Santiago (esto es, la casi completa totalidad de los que forman la banda ya habían pisado ese escenario) Por lo que, como apuntábamos, Los Coronas tenían el deber de pasarse por aquí.

No es nada exagerado afirmar que esta banda hace peligrar la estabilidad de los propios Sex Museum: Ya en la puerta de la sala se intuía un gentío superior al que yo recuerdo en cualquier "pre" de los madrileños. Parece que el Surf n' Roll con ingredientes western y cañís a partes iguales tiene más tirón que el sólido Hard Rock de la banda madre.

Un componente western que se puso de manifiesto con la morriconiana intro del show y culminó con la aparición de la banda luciendo Stetsons dispuestos a dar rienda suelta al apartado "americano" de su actuación, esto es sus composiciones más spaghetti repletas de riffs arenosos y aderezadas con la trompeta (que le da una impronta totalmente Leone a su sonido). Fernando Pardo destaca como líder absoluto de la formación, siendo el quien se dirige al público, ya sea para fardar de haber tocado con Dick Dale o Link Wray o para proponer un delirante Spaghetti Western dirigido por Tarantino y con Sancho Gracia de prota como intro de "Los Rumbaleros". Todo esto sin dejar de lado piezas pretéritas ("El Detective", con la trompeta emulando las sirenas de la poli), un sólido apartado de versiones, que abarcó desde el Elvis vía Las Vegas (bastante cifrado, eso sí) a Los Brincos fusionando en medio a Kraftwerk con el standard "Ghost Riders in the Sky" y, cómo no, la parte evangelizadora del show, donde lo mismo reivindican a Duane Eddy que fusionan un pasodoble con R'n'R.

A destacar la solvencia de la banda, que suena en todo momento como un bloque compacto, empezando por el ya reconocido virtuosismo de Loza (¿El mejor batera de este país? Lo más seguro es que sí) pasando por lo duelos guitarreros Krahe/Pardo (alucinante cuando se situaban en primera línea de escenario) y terminando por la presencia escénica y saber hacer de Javi Vacas y la trompeta fronteriza del ucraniano que han fichado (ReichKalov, es su nombre), debatiéndose entre el Tex Mex y el pasodoble (que decía que venía de Europa del este...)

En definitiva, con bandas como ésta da exactamente lo mismo que lo tuyo sea o no el instro rock, lo que cuenta es que quieras -o no- ver una hora y media de fabuloso Rock and Roll en vivo, perfectamente nivelado en actitud y oficio. Es el momento de Los Coronas.

viernes, 4 de diciembre de 2009

The Quireboys - Sevilla (Sala Q/ 18/11/09)


Pasará algún tiempo hasta que volvamos a ver algo así. Esa era, más o menos, la impresión general del público al final del show de la banda de Spike. Y es que lo de esta gente es insultante: si hace unos años sus conciertos eran pura dinamita, hoy por hoy suben la apuesta –y la ganan-: hora y media larga de Rock And Roll en mayúsculas, desde la inicial "Don’t Bite The Hand" a la grand finale de rigor con "Sex Party", trufando en medio todo su álbum de debut (del que se cumplía su vigésimo aniversario) e intercalando alguna que otra pieza de sus restantes trabajos. ¿El Resultado? Que la audiencia se entregara sin remisión a cortes como "Misled", "This Is Rock And Roll", "Long Time Comin'" (Una de las cimas de la noche, sin duda) "Take Me Home"... Muchos quilates en forma de Classic Rock de herencia british.


Es grande que haya ahí fuera una banda como The Quireboys: no sólo cuentan con uno de los mejores frontman que se puedan ver hoy día y un repertorio sólido como una roca. Además de eso, saben lo que el público quiere de ellos (esto es, los himnos del "A Little Bit...") y se lo entrega con creces.
En definitiva, si pasan por tu ciudad, allí debes estar. Estos tipos ofrecen todo lo que se le presupone a un buen show a la antigua usanza: diversión etílica, repertorios perfectos y –sobradas- tablas sobre un escenario. ¿Alguien da más?
Foto cortesía de:

domingo, 22 de junio de 2008

Conciertos. New York Dolls. Monasterio de la Cartuja, Sevilla.


Como ya apunté en otra ocasión, los caminos del R'n'R son impredecibles e inescrutables:¿O acaso alguien hubiese imaginado que estos míticos iban a hacernos una visita? Ok, se sabe que desde su retorno las muñecas de la ciudad de los rascacielos se habían prodigado en nuestros escenarios en repetidas ocasiones, lo excepcional del caso es que jamás habían bajado tan al sur como en esta ocasiín (Bueno, casi nadie baja tan al sur)


Además, cualquiera que haya seguido un poco los pasos dados por la banda desde su regreso sabrá que esta se encuentra en un estado de forma insultante: Tras el pistoletazo de salida que supuso su "comeback" la banda, lejos de desinflarse, ha ido a más, como testimonio de ello tenemos "One Day It Will Please Us To Remember Even This" un redondo soberbio, no ya por ser su álbum de regreso, sino por tratarse de uno de los discos de ROCK más compactos y coherentes de la década. (así, en global)


Así las cosas, la perspectiva de ver a unos mitos del calibre que nos ocupa desgranar un repertorio que a buen seguro sería perfecto (es lo que tiene poseer tres clásicos a modo de discografía) en nuestra propia ciudad se planteaba como una cita tan inexcusable como con tintes de leyenda. Poco importaba que la banda en la que un día militara Johnny Thunders actuase en el marco de un festival de tendencias marcadamente Indies/Poppies o que tuviésemos que soportar -aún en la distancia- los últimos e infinitos coletazos de los insufribles Yo La Tengo.


Tras la mentada espera vino la intro de rigor, de corte operístico y que, en cierto modo, nos avisaba de la grandeza de lo que se iba a presenciar entre las tapias del monasterio de la Cartuja. Fue inevitable gritar como una quinceañera al ver a los miembros del grupo ocupar sus puestos y abrir fuego con un C'mon Boys! del que iría seguido -como no- "Babylon" , "Puss n' Boots" mantiene el hilo y, tras ésta, la primera concesión de la noche a su último trabajo con "We're All In Love". Llegados a este punto quedan claras algunas constantes del show, a saber: La tríada Johanssen-Sylvayn-Yaffa es más grande que la vida, y a la pareja absolutamente explosiva que forman los supervivientes sobre las tablas, hay que sumar el aura Gypsy Rocker del ex Hanoi Rocks, puro carisma, Johanssen se muestra visiblemente feliz y comunicativo, al igual que su viejo compañero a las seis cuerdas y , en otro orden de cosas, el público de las primeras filas está desquiciado -una constante en la gira, al parecer- teniendo que intervenir la seguridad a lo largo del show: Nadie dijo que fuera fácil y todo vale cuando estás a menos de un metro de una de las bandas de tu vida.


Como dije, el set list fue sencillamente perfecto, basándose sobre todo en el último y su debut (Tras el inicio solo sonó del "Too Much Too Soon", "Human Being") Resulta sorprendente que las canciones pertenecientes a su último redondo suenen como si fuesen clásicos de siempre de la banda, ahí tenemos cortes como "Plenty Of Music", "Punishing World" o "Fishness And Cigarrettes" para dar fe de ello. Otro dato a destacar es que las canciones pertenecientes a su trayectoria 70's sonaron más a Rock And Roll atemporal que a Punk Rock.


El show en su totalidad fue una exhibición de actitud, clase, carisma y buen hacer sobre las tablas de una perfección acojonante, es díficil concebir en su totalidad lo que se vio encima del escenario, más aún cuando la cosa tuvo lugar en tu propia ciudad, que suele ser un páramo en materia de R'n'R. Me asaltan imágenes a la cabeza: Recuerdo al frontman rodeando con sus brazos a Sylvayn mientras éste desgrana "You Can't Put Your Arms Around A Memory" en memoria de quien ya sabeís, para luego engarzarla con "Lonely Planet Boy" , rememoro la versión de "Piece Of My Heart" de la Joplin -su banda favorita!- así como el tributo al caído Diddley con una salvaje "Pills"; visiono la emocionante interpretación de "Dance In The Lip Of Vulcano" frente al salvajismo de "Trash" o la chulería de "Looking For a Kiss", el guiño a ZZ Top en la finale guitarrera de "Jetboy", las caras de pasmo de la banda ante los vítores del público (un extenso oeoeoeoe) o ese final extenuante con "Personality Crisis" y "Gotta Get Away From Tommy",aunque repito, esto es solo una parte de lo que fue un show 10/10, de una banda, que visto lo visto y pese a su edad, puede sacar adelante shows de este calibrey sin grandes esfuerzos -más de 2 horas, a ver que banda de hoy hace eso- y que se encuentra en un momento muy dulce de cu carrera, transmitiéndolo en cada movimiento. Ignoro que tal se lo montaban en vivo en los lejanos 70's, pero dudo que ofrecieran descargas superiores a las que tuvimos la dicha de ver.


Nos encontramos ante un grupo que ha pasado de ser un nombre de culto del primer Punk a una institución del R'n'R que todo aquel que sienta algo por él debería ver lo antes posible.



No quisiera concluir esta crónica sin pedir perdón a mis lectores -si los hubiere- por la tardanza en escribir estas líneas.

jueves, 29 de mayo de 2008

Conciertos. The Nomads + Green Manalishi - Teatro Enrique de la Cuadra.Utrera.

Para aquellos que llevamos muy dentro el legado de las bandas encuadradas en la llamada escena escandinava, la noticia parecía increíble: Los mismísimos The Nomads, los padres del invento, recalaban en Utrera cerrando así una minigira de 3 fechas por España, lo dicho, los caminos del R'n'R son inescrutables. Además, por si el -gran- nombre de los cabezas de cartel no era lo suficientemente atrayente, se añadió a la velada la presencia de la que quizá sea la formación Hard Rockera más prometedora de este país, Green Manalishi. Pero no adelantemos acontecimientos y desglosemos la velada por partes.


Como ya dije, los Manalishi fueron los encargados de abrir fuego ante el escaso público allí congregado, que, parece ser, prefería tomarse unas birras a disfrutar de una descarga de genuino Hard Rock de raíz 70's, francamente, esta clase de comportamientos no me entran en la cabeza; Vale que hayas hecho el desplazamiento y pagado la entrada pensando en una banda del cartel, ¿Pero como se pueden tomar unas cervezas sabiendo que 3 tíos están dejándose las pelotas a unos cuántos metros de ti? Seguro que muchos de esos son los que luego se quejan del escaso apoyo a ciertas bandas... Comportamientos impresentables aparte, Brainloster y los suyos son una banda de directo a la antigua usanza y "Unkown Forces" un pequeño clásico de Hard Rock atemporal, con tales ases en la manga, difícilmente iba a ser un mal show, y -pese a la indiferencia general del respetable- no lo fue para nada, y a su potente arsenal de producción propia (la homónima sonó de escándalo) hubo que añadir el "Tie Your Mother Down" de Queen con la que cerraron su set.

Y llegó el turno de The Nomads. Los suecos no llevan un par de días en el negocio precisamente, y eso se nota. Y digo más: Cualquiera que haya vibrado en algún momento con bandas como Hellacopters o Gluecifer debería haberse personado en ese show, puede que no sean la banda de la vida de mucha gente -de la mía no lo son, por ejemplo- Pero es innegable que estos tipos ofrecen grandes shows de Rock n' Roll garagero y que cuentan con todo un repertorio de trallazos repartidos en una discografía que se extiende a lo largo de más de dos décadas. Con eso y con todo, parece ser que las bandas seminales no despiertan grandes pasiones en estas nuestras latitudes. Sí, se congregó algo más de público que cuando los teloneros, pero no todo el que se merece una banda de largo recorrido como la que nos ocupa. Dicho esto, la banda de Nix Vahlberg ofreció un show sin concesiones, donde en algunos momentos se llegaron a entrelazar sin respiro hasta más de tres canciones, de entre las que puedo recordar -mi memoria ya no es lo que era...- "Don't Pull My Strings", "(I'm) Out Of It", "Crystal Ball", "Where The Wolf Bane Blooms", "Beyond The Valley Of The Dolls" y sobre todo, ese himno titulado "Ain't No King Of Rock n' Roll" (Que le vamos a hacer, tengo debilidad por ese tema) En definitiva, todo un show de R'n'R en el que Vahlberg y su viejo compañero de armas Hans Ostlund volvieron a demostrar su buen hacer a las seis cuerdas y en el que Jocke Ericson se reafirmó como el batera más jodidamente cool de escandinavia.



Y para finalizar, un par de conclusiones. Por un lado, y a la vista está, los resultados fueron de lo más sonrojantes para un doble cartel del calibre que nos ocupa, habrá que estar agradecidos si alguno de los grupos que lo formó se decide a volver algún día -con semejante precedente, lo dudo- Por otro, y por ponerle un "pero" a la velada, estuvimos, como ya dije, ante dos grandes bandas de R'n'R, sí, pero que, bien por sonido, bien por actitud, no encajaban mucho en un doble cartel. Extrapolando -a un nivel menos underground- fue como poner a los Grand Funk Railroad de teloneros de los Sonics, dos grandes bandas, ok, pero que no casan; puede que ese dato nos sea indiferente a algunos, pero a la vista estuvo que hay mucha gente cerrada en esto del Rock. Contemplaciones y peros aparte, una gran noche de buena música en el teatro que esperemos que, en lo sucesivo, tenga continuidad.

domingo, 16 de marzo de 2008

Conciertos. Sex Museum - Sala Malandar. Sevilla


Los tótems del R'n'R nacional volvían a recalar en nuestra ciudad, ¿La excusa? La edición del flamante "Fifteen Hits That Never Were", un redondo en el que la banda hace -un más que necesario- repaso a su ya dilatada trayectoria regrabando un puñado de temazos de los que abundan en su discografía.

Siempre es una buena ocasión para reencontrarse con estos tipos sobre un escenario, les avala un repertorio de oro, una actitud a prueba de balas y un saber estar sobre las tablas difícilmente igualable en el panorama actual, llámalo nacional o internacional (No, no estoy exagerando)

Y ahí estábamos los de siempre (y alguno más) esperando, por un lado y como siempre, un show matador de R'n'R sudoroso y pasado de revoluciones y por otro, que en esta ocasión la banda pudiera terminar la faena sin interrupciones, como sucedira el año pasado. Nuestro primer deseo quedó mas que confirmado al ver a la banda abrir con un poderoso "Ghost Without A Will" seguido de uno de sus himnos de siempre: "Two Sisters", abrir un concierto con dos andanadas de este calibre son ganas de hacer las cosas bien, joder! Ni que decir tiene que la diversión no había hecho más que comenzar y lo que aconteció fue un no parar de clásicos: "I've Lost My Faith", "Black Mummy", cuya temática Serie B enloqueció al respetable, "Let's Go Out" (de lo mejor de la noche), el desenfreno sexual de "Red Ones","Flyin' High", "I Won't Go Back", la polémica "I Enjoy The Forbidden"... y digo lo de polémica porque, a excepción de un servidor y de los que éste se acompañaba hubo una acogida bastante fría por parte del público (la "autenticidad" y sus bochornosas consecuencias) Pero a la banda pareció darle lo mismo, ya que no sólo la hicieron... Sino que encima la alargaron para deleite de los allí presentes!!! Ya desde los primeros compases del show los roles quedaron perfectamente definidos; todas las miradas estaban puestas en Miguel Pardo, enfundado en su esperpéntico atuendo "sixties" y en su papel de frontman físico y chulesco y en su hermano Fernando, que parecía poseído por el desenfreno eléctrico que manaba de su Flyin' V. Marta permanecía marcando el ritmo con su Hammond y totalmente en su mundo y la base rítmica cumplía con solvencia (el nuevo batera, dicho sea de paso, gana por goleada en carisma al fugado Loza y no le anda muy a la zaga en pegada). Sí, debe ser grande contar con una historia a tus espaldas que te permita sacar adelante shows así.

También hubo, como ya viene siendo habitual en la banda, un puñado de versiones a lo largo del show y a las ya consabidas "Minnesota Strip" (The Dictators) y "Whole Lotta Rosie" (AC/DC) Que a día de hoy podrían considerarse como parte indivisible del legado de la banda, hay que añadir su cover del "Unidos" (Parálisis Permanente) que se marcaron a modo de comunión con su público y si resulta extraño oír a Pardo cantando en castellano, más bizarra aún fue la "doble versión" que el y los suyos hicieron de Deep Purple y Beastie Boys (toma ya!) haciendo una fusión de la archiconocida "Smoke On The Water" con la fiestera "(You Gotta) Fight For Your Right (To Party)" Vivir para ver, sí señor. Aunque para versión con cojones (a la par que cierre de excepción) nuestros héroes tributaron (no sin antes vaciarse con un rocoso y enigmático "Something For Real") al bueno de Neil Young con un "Rockin' In The Free World" que fue un broche de lo más emocionante a la noche y en el que Fernando se reafirmó en su rol de Link Wray Hard Rockero (esos movimientos, esos guitarrazos:dinamita) y pusieron punto y final a un show en el que los Madrileños cumplieron nuestras expectativas, a saber: ofrecieron un concierto 10/10 (al alcance de MUY pocos) y no hubo que lamentar engorrosas interrupciones,que, si nunca son de recibo, en un show de estos tipos es delito.

Visto lo visto, sólo puedo reafirmarme en mi impresión de que estos tipos son uno de los secretos mejores guardados del R'n'R, resulta increíble que seamos sólo unos pocos (al menos en estas tierras) los que se rinden a los encantos de una banda con un frontman como el que nos ocupa, un Miguel Pardo, que es puro fuego sobre las tablas, descendiente por línea directa de la saga Iggy, respaldado por una banda que, a lo largo de dos décadas y desde sus inicios "teenagers mods" han coqueteado con el Garage, el Hard Rock, el Punk, la densidad Sabbathiana y hasta con el Pop, saliendo no sólo airosos , sino que añadiendo piedras angulares a su discografía. Pero bueno, siempre es un consuelo saber que yo y algunos de los míos somos partícipes de este pequeño (Gran!!!) secreto y que, de vez en cuando, año a año, seremos afortunados de presenciar shows de este calibre, de una banda que, hoy por hoy, ya son leyenda.
Y no quisiera terminar esta crónica sin darle las gracias a Natalia, que con sus fotos ha hecho que esto sea algo más que un montón de palabras.

lunes, 13 de agosto de 2007

Estepona Rock VII Edición. Plaza de Toros de Estepona.

Para todos aquellos que llevamos calado en lo más hondo el legado inmortal de los Ramones la cita en Estepona se presentaba como una fecha poco menos que de obligada asistencia, y es que, para muchos de nosotros iba a ser lo más cercano a vivir un show de los de Queens, pero vayamos por partes, señores, que la noche fue larga y de todo hubo.

BAD RILES...

...Fueron los encargados de abrir el festival, su propuesta es tan simple como efectiva: Adaptan al Castellano y de manera libre un buen puñado de temas de sobra conocidos por las hordas rock n' rollers del lugar, a servidor le vienen a la cabeza un par de cachondas covers de "You Shook Me All Night Long" -AC/DC- y "Creepy Jackalope Eye" de los mismísimos Supersuckers. A eso súmale un frontman pasadísimo de vueltas, unas buenas guitarras y mucha actitud. Gran manera de calentar al personal, sí señor.


VIERNES 13


Llegados de Madrid y con una propuesta a medio camino entre el Punk Pop y el Bublegum, Viernes 13 fueron los encargados de continuar la fiesta, aunque a decir verdad ésta les duró más bien poco. Si bien en los dos primeros temas de su set -y a pesar de la frialdad que el público les profesó- consiguieron captar mi atención, a los 10 minutos su show me estaba comenzando a parecer eterno y repetitivo a más no poder, y es que, ver durante casi una hora a una tipa de más de treinta palos entonando un puñado de temas de temática Teenager/Colegial es una de esas experiencias para ser asimiladas en pequeñas -o nulas- dosis. Además y por si fuera poco su repertorio era de lo más monótono. A olvidar.



THE QUEERS


Primer nombre "grande" de la noche, y entrecomillo el término porque, a pesar de llevar más de dos décadas en el negocio y de tener una discografía más o menos sólida -con especial mención a su último Munki Brain- Joe Queer nos obsequió con un show en el que no faltaron ingredientes para calificarlo como una puta mierda de concierto -La banda que peor faenó en la plaza de largo, vamos- ¿Las razones? Sonido pésimo, actitud de punkis pedorros de la Costa Este -Aunque he de suponer que esto vendrá de antiguo-, presentarse sobre las tablas con un batera local, obviar su último disco en pos de un repertorio a medio camino entre la tralla porque sí y lo penoso, que, dicho sea de paso duró poco más de veinte minutos. Ok, me parece muy bien que quieran sacar un poco más de pasta al asunto, y, aprovechando la gira como banda de acompañamiento de Marky monten timos de este calibre, ahora que la broma sea de mi agrado ya es otro asunto bien distinto.


MONTESAS


La gran sorpresa de la noche, y es que no hay nada más agradable que ir mentalizado de que una banda no te va a gustar nada, para que ésta haga que tragues tus palabras una por una, aunque, con un hilo musical como el que ofrecen los Germanos, la ingesta de mis -erroneas- opiniones fue todo un placer. Elegantemente trajeados y con una propuesta que navega entre el revivalismo y la parodia de los 50's/60's, Montesas ofrecieron un pedazo de show de más de dos horas en el que hubo de todo: Cortes que evocaban a los primerísimos Beatles, R'n'R del de toda la vida, temas instrumentales escuela Link Wray/Dick Dale, Garage sudoroso y , sobre todo, la espectacular aparición de Las Montesitas, coristas, go go's y símbolos de esta banda de entrañables Rock n' Rollers teutones. A recordar su versión del "Great Big Kiss" con Las Montesitas batiéndose en combate y tirándose de los pelos. Uno de los highlights del evento.


MARKY RAMONE


Como era de esperar, el momento álgido de la velada. Un superviviente. Una leyenda y una plaza -por fin- llena dispuesta a tributar al que se sentara tras los parches de los Ramones. Marky sabe de su importancia y se hace de rogar, tanto es así que, estando ya toda la banda sobre las tablas, Ramone se toma unos minutos para aparecer, por fin lo hace, acercándose al pie de escenario y dedicando un saludo al público que se agolpa -nos agolpamos- en la primera fila, la locura se desata. Marky se ha acompañado de una banda de lo más solvente, con los Queers a las labores de bajo y guitarra -quienes parecían disfrutar más que con su propio set.Significativo- y el voceras de Los Expulsados, Sebastián, a la voz, quien se presenta ante nosotros como todo un impersonator de Joey Ramone, misma estética, mismos movimientos y una voz de lo más similar. Con eso y con todo no se ve algo ridículo o sacrílego, es sólo un homenaje de lo más digno a una de las bandas más grandes de la historia del Rock.
En lo tocante al repertorio, fue sencillamente perfecto, desgranando clásicos del calibre de "Blitzkrieg Bop" -con la que abrieron- "Psycho Therapy", "I Wanna Be Sedated", "The KKK Took My Baby Away", la inesperada -al menos para mí- "Pet Semetary", "Beat On The Brat".... Y así hasta algo más de 50 minutos -no me quejo, los conciertos de Ramones duraban lo mismo- de desgañitamiento coreando semejantes himnos, aunque también de disfrutar de pedazos de historia del Rock como aquellos. La estrella de la noche se mostró de lo más correcta, dirigiéndose al público entre canción y canción e incluso dedicando "Chinese Rocks" a Joey, Dee Dee y a un par de Johnnys (Thunders y Ramone). En resumen, un show, que, pese a lo breve de su duración fue mágico y perfecto a partes iguales. God Bless Marky Ramone!!!!

martes, 8 de mayo de 2007

Conciertos. VII Edición Rinkona Rock Festival, Villanueva de Algaida Málaga.

Hey ho, people! vuelvo a las teclas tras casi un mes de ausencia para narrar lo acontecido en la enigmática localidad de Villanueva de Algaida, que, si bien no pasa de ser una calle con cuatro casas, se ha sacado de la manga todo un festival de R'n'R que va ya por su séptima edición, ahí es nada.
Francamente, las expectativas de ver a colosos del directo como Mother Superior o a auténticas promesas del panorama nacional, caso de The Smokers sin pagar ni un mísero céntimo eran de lo más apetecibles, así que, sin más dilación, me embarqué hacia lo desconocido.
Una vez llegados al lugar, el primer adjetivo que se te venía a la cabeza era el de sordidez, y, respecto al sitio donde tendría lugar el festi sólo diré estas gráficas palabras: jamás pensé que vería a los Mother Superior en una carpa de feria! Pero bueno, que negativo que me estoy poniendo, no? con eso y con todo fue una buena noche de Ruock & Ruoll y eso es lo único que debe importar, pasemos a desgranar los comparecientes en este Rinkona Rock:

LITTLE COBRAS

A las pequeñas cobras garajeras de Gades les tocó la siempre ardua tarea de abrir fuego en un festival, máxime cuando tienes que hacerlo un par minutos después de haber estado probando sonido y con una propuesta sónica tan díficil como la suya, navegando entre el Pre-Punk 60's (Stooges, Jayne County), el garage más abrupto y ciertas pinceladas R&B, todo ello a dos guitarras y batería (un bajo? para qué?). Reconozco que semejante fórmula me enganchó en los primeros compases del Show, con esos riffs hipnóticos y ese deje a lo Cramps, pero que, transcurridas tres canciones el globo se empezó a desinflar a unos niveles alarmantes, y si no me crees, preguntale a las novias de los del grupo en cuestión, que tuvieron que entregar todas sus energías en primera línea ante la pasividad reinante del público. Anyway, tiempo al tiempo, que madera y maneras tienen.

HONDONERO

Desconozco quién fue la luminaria que tuvo la genial idea de contratar a estos tipos, que consiguieron el prodigio de moldear el tiempo a su antojo, me explico: Hicieron que media hora pareciese una eternidad! Al parecer son un grupo de Power Pop veterano en la escena de Málaga, que tuvieron la desfachatez de jugar con mis estados de ánimo.Me vuelvo a explicar: Cuando pensaba que se iban a pirar para no volver, volvieron (y tanto!) a marcarse un temita con sitar y rollo hindú incluido.De pesadilla.

THE SMOKERS

Para el que os firma estas líneas los grandes triunfadores del festival, ya no sólo por su actitud y calidad musical (de la que están sobradísimos) sino también por tocar en la mejor franja horaria de la noche, esa en la que la gente está animada pero sin que su dignidad ceda a los sinsabores del alcohol. Antes de que tocasen una sóla nota el público ya se había situado al pie de escenario, clara premonición de que aquello iba a ser grande. Y lo fue, amigos, nuestros fumadores favoritos basaron su show en una combinación de los atronadores temas que dieron forma a su debut y un puñado de temas de nueva hornada que pueden mirar cara a cara a trallazos como "Kick That Habbit", con la que su show dio comienzo, "Where Are You, Axl Rose?" con gran respuesta por parte del respetable o "Rollin'". Amén de marcarse una versión del "Nightrain" de quienes ya sabeis. Un gran show de Rock n' Roll con mayúsculas.


IMPERIAL CROWNS

Primeros internacionales de la noche y venidos de la sacrosanta ciudad de Los Angeles, aunque poco o nada tengan que ver con el Hard Rock macarra que allí se destila. Su propuesta pone millas de distancia del Hard Punkarrero y se aproxima a territorios más 70's, más bluesys y, por que no decirlo, más añejos. Su frontman Jimmie Wood, daba esa sensación inequívoca de ser perro viejo en el negocio, con su aspecto a medio camino entre la exhuberancia de un David Coverdale y el vampirismo rockeril de Willy DeVille, ya fuera bailando, soplandole a su armónica o con su Telecaster celeste en ristre sacandose unas notas. Hasta aquí las alabanzas.
Ahora toca lo malo,contra estos tipos juega en contra un factor muy importante: La duración de los temas, larguísima, hubo momentos dignos de toda una jam band, joder! y claro, cuando uno viene de vuelta de la experiencia Smokers quiere mantenerse arriba no que lo embajonen a base de temas de 8 o 9 minutos, que de hecho fue lo que le hicieron a un servidor (y al 90% del público).


MOTHER SUPERIOR

Alguno de los genios de la organización (quizás el que fichó a Hondonero) creyó que sería una idea de lo más falible poner a los cabezas de cartel a tocar a las 5 y 20 de la mañana, con un público exhausto por un lado y aturdido por la descarga anterior por otro, estaba claro que para quien no consumiese tóxicos aquello iba a ser un calvario y se produjo lo que se veía venir: Una desbandada que dejó la carpa prácticamente desierta. Con eso y con todo Jim Wilson y los suyos salieron dispuestos a defender su repertorio (además de dejar caer algunas gema de su inminente Three Headed Dog)el abajo firmante estaba medio muerto, semiresacoso y exhausto, pero que quereis que os diga "That Songs Reminds Me you" o "Meltdown" por poner un par de ejemplos me sonaron a gloria!! pero desgraciadamente mi condición de ser humano mortal se tuvo que poner de por medio, obligándome a largarme de allí arrastrándome mientras buscaba un par de horas de sueño en un coche (oh, que cómodo!).

En definitiva (y a riesgo de que lo leído no transmita esa sensación) una gran noche de Rock que si bien distó de ser perfecta ofreció muchos y memorables momentos, factor en el que creo que coincidimos todos los allí presentes, así pues, nos vemos en el próximo Rinkona!