
Y por fin llegó el momento de encarar el que -en teoría- será el último lanzamiento de los
Hellacopters, y la verdad es que resulta toda una responsabilidad eso de dedicarle unas líneas al episodio final de una de las bandas que más han significado para mí, pero bueno, dejemos los sentimentalismos a un lado y entremos en materia.
Los que seguimos de cerca a los Suecos pudimos escuchar un Single de adelanto, que contenía un par de versiones,
"In The Sign Of The Octopus" (original de
The Robots, y uno de los puntos fuertes del redondo) y, como golosina para lo que adquiriesen el compacto,
"Acid Reign", de
The Yes Men. Lo que pocos hubieran imaginado es que, el citado lanzamiento, además de adelantar una canción de
"Head Off" también preludiaba el concepto de este, es decir, la última pieza de la discografía Hellacopter es un disco de versiones.
Puede que algunos de los que lean esto o ya sean sabedores de la noticia les asalte la idea de que los autores de este disco están faltos de inspiración o de que no es esta la manera idónea de despedirse, y quizás estén en lo cierto; Pero es de agradecer que, por un lado, no se hayan lanzado a componer un disco con material propio con el nubarrón de la separación sobre sus cabezas (la historia nos ha demostrado en sobradas ocasiones que no es la mejor idea) y por otro, que no hayan jugado sobre seguro tributando a "los de siempre" como se suele hacer, sino que se han inclinado a grabar versiones de bandas si no coetáneas, posteriores a ellos, incluso formaciones que han teloneado a los 'Copters en alguna ocasión. Así
Andersson y los suyos, además de despedirse de una manera más que digna, le echan una mano a un puñado de bandas relativamente desconocidas, descubriéndoselas a un sector de su público ( Yo mismo sin ir más lejos he tomado nota de algunos de los aquí tributados).
El plástico abre con
"Electrocute" (
Demons) un buen tema de Rock n' Roll simple, efectivo y vacilón, y tras estos dos minutos y pico iniciales ya nos topamos con unos de los highlights del álbum:
"Midnight Angel" de
The Peepshows (Diablos, una banda con joyas así merece un mayor seguimiento por mi parte!) Para cuando abordamos la siguiente,
"(I'm) Watching You" (The Humpers) caemos en la cuenta de que los 'Copters, si bien mantienen esas guitarras cristalinas que presentaban en anteriores entregas, se han reencontrado en cierto modo con sus maneras Punk Rockers (a la duración y velocidad de los temas me remito) Aunque poco tenga de Punk
"No Salvation" de los
Turpentines que nos da un pequeño respiro antes de que suene su single, el ya citado
"In The Sign Of The Octopus" , un tema de una frescura acojonante, de esos que pueden alegrarte el peor día de tu vida... Y esto es sólo el principio del redondo! La fiesta continúa con
"Veronica Lake" (de la que quizá sea la banda menos underground entre las tributadas:
New Bomb Turks) puro R'n'R festivo que no llega ni a los dos minutos de duración, un oasis de solemnidad en
"Another Turn" de
The Maharajas, seguida de la sobredosis de buenas vibraciones de
"I Just Don't Know About Girls" (un tema sencillamente perfecto, cortesía de la que fuera la banda de
Johnny Casino, Asteroid B-612), un merecidísimo tributo a los nunca suficientemente ponderados
Dead Moon, de los que hacen nada menos que
"Rescue", tributan también a
The Bellrays en la magistral
"Making Up For Last Time" así como a sus compañeros de armas
Gazza Strippers con
"Throttle Bottom" llegados a este punto deciden darte un respiro con la melancólica
"Darling Darling" ( original de
The Royal Cream así como la "balada" del redondo) para echar el cierre con
"Straight Until Morning" de los
Powder Monkeys. Es muy posible que aquellos que llevan una década criticando todos y cada uno de los movimientos de la banda consideren un lanzamiento de estas características un insulto, pero bueno, también sucedió así en
"Rock n' Roll Is Dead" o
"By The Grace Of God". En definitiva, quizás no hayan aprobado en originalidad o inspiración, pero eso no resulta un óbice para que nuestros Suecos favoritos hayan decicidido decirnos adiós con un álbum sencillamente perfecto en el que no sobra ni un solo corte -al menos así me lo parece- y a fin de cuentas de eso es de lo que se trata. Ahora solo nos resta verlos en la gira de despedida, que, visto lo visto, promete ser un "greatest hits" en toda regla.