
Cabe destacar que, para el abajo firmante, el de Austin es uno de los mayores genios vivos del negocio, poseedor de una discografía al margen de 13th Floor Elevators que tira de espaldas (A piezas como "Don't Slander Me" o "All That May Do My Rhyme" me remito) y de una voz sencillamente única, amén de ser uno de los pocos tipos perfectamente capaces de grabar un puñado de discos gloriosos con la única ayuda de su voz y una acústica. Por lo que la partida, lo que es conmigo, la tiene casi ganada de antemano.
Estamos ante un disco de Rock americano, de corte acústico, tendente a las atmósferas cuasi psicodélicas, rayanas a la melancolía, con un Erickson algo más ronco, pero tan rebosante de feeling como acostumbra. Destacaría los rescates que ha hecho con temas como "Bird's Crash", "Think Of As One" y "Be And Bring Me Home", la desencantada "Goodbye Sweet Dreams" y la energía que desprende "Bring Back The Past", ésta ultima la más optimista del redondo de largo (lo cual no es muy dificil).
En definitiva, un muy notable ejercicio de Rock acústico -y crepuscular- y el certificado de que el viejo Roky está en plena forma. Don't Knock the Rock!
4 comentarios:
hable de este disco en mi motel, porque Rocky es de mis perdedores favoritos del rock and roll, con una entrañable historia detras. de acuerdo contigo colega, muy buen disco, que va ganando con cada escucha, como debe de ser
saludos
Hey, bro!
Leí ese artículo tuyo, y me pareció muy bueno (y completísimo!)
Un honor tenerle por aquí, nortwinds.
Vaya tronco, no sabía que teníamos la "conexión Rocky"!
Un puto genio, este fin de semana ya me he preparado el menu a base de Jacobites, Rocky y algo de surf.
Cheers!
Que buena dieta que sigues, compadre Scott! jeje...
Sí, este tipo es uno de los ultimos GRANDES que nos quedan
Saludos, dude.
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